A. wong: estupendo dim sum de autor

A. wong: estupendo dim sum de autor
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8.8
Se llama Dim Sum...
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Se llama Dim Sum a una serie de elaboraciones individuales, que suelen tener el tamaño de uno o dos bocados, y que son típicos de la provincia de Cantón, aunque se pueden encontrar por toda China en diferentes variantes. Se suelen comer a todas horas (sobretodo por la mañana) acompañados con té, y los restaurantes más especializados pueden llegar a ofrecer hasta más de 200 tipos con sus muchas variantes. Las elaboraciones más habituales son mini empanaditas o bollitos con diferentes rellenos (carne, pescado, verduras) y masas (de harino de trigo, de arroz glutinoso, maicena, etc), que pueden ser fritas, hervidas o al vapor, y como os podéis imaginar prepararlas es un trabajo de chinos, nunca mejor dicho. Hacer correctamente estas pequeñas delicias necesita de años de práctica y técnica, para conseguir masas lo más finas posibles, y que a su vez retengan el relleno de su interior. Las masitas tienen que ser algo delicado y exquisito, y ésto sólo se consigue después de hacer cientos y cientos de ellos. Sin embargo, como todo lo que se basa en una determinada técnica tradicional, al final todos los buenos restaurantes de dim sum acaban por parecerse bastante: los tipos que ofrecen son los mismos, y la forma de prepararlos tradicionalmente son prácticamente idénticas.

“Para los chinos en general, que son tan aferrados a sus tradiciones, salirse de la línea establecida no es muy habitual, y ahí es donde Andrew Wong marca la diferencia. Su dim sum de autor os encantará, porque ha sabido añadir su toque único, que lleva un pasito más allá a las clásicas elaboraciones. Se sale del molde, pero de una manera acertada, y eso hace que gane en matices y personalidad. De ahí que cuando uno lo prueba, en seguida se rinda a sus pies.”

A pesar de que no se ubique en uno de los barrios de moda de Londres, se ha ganado a pulso a un público muy crítico, ya que realmente su comida poco tiene nada que envidiar a la de cualquier estrella Michelín del Soho. Si como nosotros, lo que vais buscando es comer increíblemente bien, sin la necesidad de que la comida vaya envuelta en un local ultra moderno y gente guapa que sólo quiere ver y ser vista, éste es vuestro sitio. En A. Wong estamos hablando de comida en estado puro, donde el resto sólo juega un papel secundario.

Queda cerquita de la estación de Victoria, a menos de cinco minutos a pie, pero os recomiendo daros un paseo por el barrio de Pimlico, incluso llegar hasta allí caminando (nosotros lo hicimos en un precioso paseo de una horita desde Earls Court, y nos permitió descubrir un barrio que hasta hora era totalmente desconocido para nosotros, y nos encantó). Cuando uno llega se encuentra con una entrada gris y no muy llamativa, que poco predicen lo que se disfruta dentro del lugar. El local no es muy grande pero tiene encanto, y se divide en dos zonas: una delante de la cocina, y la otra al lado de la barra. En la barra también se puede comer en taburetes que parecían bastante cómodos, y también dispone de una terraza bastante grande para los días soleados. Está decorado de una manera sencilla y el montaje de las mesas es muy simple, por lo que al pasar por la puerta la vista no puede más que centrarse en su cocina vista, dándole todo el protagonismo a lo que verdaderamente importa: la comida. Está muy alejado de los locales de diseño que se encuentran en los barrios pijos de la ciudad, pero la verdad es que no le hace falta.


Durante mucho tiempo, Andrew estuvo viajando por China y descubriendo la cocina de las diferentes regiones. Sólo así ha podido llegar a recrear la comida de un país, que tiene el tamaño de siete Españas juntas. Tienen cartas diferentes para las comidas y las cenas: a mediodía ofrecen dim sum y un par de platos para compartir, y por la noche presentan una carta extendida de comida china (pero sin dim sum). Nosotros estuvimos un mediodía y definitivamente volveremos en nuestra próxima visita a Londres, el dilema será querer volver a repetir el dim sum, y a la vez querer probar el resto de su carta de cenas, pedir su menú degustación “Taste of China” y su estupendo “Festín de pato pekinés”. Para mí esta es la única desventaja del lugar: Tener que elegir se hace casi imposible!


Clicad encima de las fotos si queréis agrandarlas y ver el nombre de cada plato… a pesar de que los bocados sean pequeños, os aseguro que son grandes platos !

La noche anterior a visitar A. Wong, estuvimos en Yauatcha (un restaurante especializado en dim sum con estrella michelín), y a Guillermo no le apetecía nada volver a repetir “la misma comida” justo al día siguiente. Así que pedí varios dim sum y algunos snacks para que no todo fuera tan parecido. Sin embargo ante el primer mordisco, no pudo más que rendirse ante la comida del chef Wong, quien supervisaba y terminaba de emplatar todos los platos que salían de su cocina. Volvíamos a comer dim dum, pero la experiencia fue totalmente diferente: Empezamos con unos wafles típicos de Hong Kong con ensalada de ternera marinada, un plato muy fresco e ideal para abrir boca. Seguimos con una ensalada de judías en un rebozado super ligero, y que es el acompañamiento ideal para el resto de platos que llevan más masa. Después llegó el bowl de pollo ahumado con mantequilla de sésamo, que es un snack frío y me pareció ideal. Estos tres platos son perfectos para compartir, porque a pesar de ser snacks, son suficientemente grandes. Luego empezó la sucesión de dim sum con el Har gau de gambas y espuma de cítricos que los realzaba en el momento justo, luego el shao mai de cerdo y gambas, coronado con una salsita de encurtido y un trozo de corteza de cerdo (aunque la corteza no aportaba mucho, el encurtido le iba genial al relleno de cerdo). Seguimos con los clásicos xiaolong baos de cerdo y otro de setas y trufa que fueron simplemente excelentes, con una masa fina y elástica, y un relleno sabroso con sus respectivos calditos, donde además ya llevaban incorporado el vinagre en el que normalmente se mojan. Podríamos habernos comido una docena de cada, pero queríamos probar de todo. Luego pedimos el bao relleno de setas, cuya masita esponjosa y blanca “pintan” para que parezca un champiñón real. Nos encantó también el contraste de texturas del huevito de codorniz rebozado con la salsa de ajo y cebolleta, crujiente por fuera y son su interior de yema líquida aterciopelada. Como último plato, decidimos pedir los crepes Moo shu con cerdo, huevo y seta, que fue el final perfecto para una comida de diez.

Y una mención especial merece el dim sum dulce que pedimos: una pequeña bomba dulce en forma de bao relleno de crema de huevo de pato, con aspecto de naranja por fuera. Su base de caramelito crujiente contrasta con su exterior esponjoso y suave, que guarda una crema deliciosa y potente. Son un par de bocados bastante dulces, y con una bao es más que suficiente como postre al terminar la comida. No podéis perdéroslo!


El servicio fue atento y agradable, y aunque en un principio tardaron un pelín en servirnos (llegamos en hora punta a mediodía y con bastante hambre), luego el ritmo entre plato y plato fue ideal.
El precio con todo lo que pedimos fue de unos 40 euros por persona (sin vino, ni alcohol), y si uno piensa en lo que disfrutamos y en todo el minucioso trabajo que hay detrás de cada bocado, nos pareció una relación calidad/precio insuperable. Además el hecho de poder pedir el dim sum por piezas (van desde 1.30 a 3 libras por unidad según lo que se pida), hace que uno pueda probar todo lo que quiera sin tener que repetir (como suele pasar normalmente en los restaurantes de dim sum, que uno pide por raciones de 3 o 4 piezas), e incluso se puede ir siendo impares o uno solo y poder disfrutar de muchos sabores distintos. Absolutamente todas las elaboraciones que aprobaron con nota (y fueron muchas), por lo que si aplicamos la misma técnica y calidad al resto que no pudimos probar, A. Wong es un templo para los amantes del dim sum y merece muchas visitas para poder probar su carta entera. Nosotros estamos deseando volver!

DIRECCIÓN:
70 Wilton road, Victoria, London SW1V 1DE

+44 207 828 8931
www.awong.co.uk
Cenar/comer: 35-45 euros por persona (sin alcohol)
Necesario reservar: podéis hacerlo a través de su web
“Esto es tan sólo mi opinión, la de una comiliti más… Tal vez tú no estés de acuerdo con ella, o tu experiencia haya sido diferente a la mía y sin duda eso es lo más bonito del mundo de la restauración, que cada uno tenemos nuestros gustos. Lo importante es respetarse”