Trishna: alta cocina hindú en Marylebone

Trishna: alta cocina hindú en Marylebone
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Comida
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8.8
Mallorca es una...
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Mallorca es una isla pequeña, pero que tiene todos los servicios e infraestructura de una gran capital y gracias a la multiculturalidad que le confiere el turismo, es prácticamente un paraíso para todos aquellos que disfrutamos con comidas de sabores lejanos. Tenemos buenos japoneses, vietnamitas, chinos de diferentes tipos, thailandeses de primera, libaneses, africanos….así que lo único que echo en falta es un buen hindú. Y no es que no haya restaurantes de este tipo, que por supuesto sí los hay (y bastantes), pero todos tienen cartas que parecen fotocopiadas y una calidad muy similar, no habiendo ninguno que sobresalga del resto (excepto el Basmati, pero no tiene carta sino menú degustación).

Así que cada vez que salimos de viaje, aprovecho para investigar sobre los hindús de donde vayamos, y sin duda Londres por su pasado colonial es la capital del buen curry.

Después de barajar muchas opciones, decidimos ir a Trishna, un restaurante con estrella Michelín con muy buenos comentarios y una carta más que apetecible. Así que justo el mismo día que llegamos, reservamos mesa a medio día y debo decir que fue un comienzo de viaje estupendo.


Trishna se encuentra en el centro del barrio de Marylebone, limitado en su parte sur por la famosa calle Oxford street y por Marilebone street al norte. Así que es facilísimo llegar hasta el restaurante dando un precioso paseo: Bajad en la estación de metro de Bond street, y luego salid hacia el norte cruzando Oxford street para coger la calle Sant James y adentraos en ésta, una de las zonas más chic de Londres, llena de restaurantes y tiendas. Justo el día en que llegamos hacía sol, haciendo que el bullicio y ambiente estuviera en su esplendor, y haciendo que el llegar a Trishna fuera un paseo ideal e inesperado.


 

El local a mediodía estaba tranquilo, sólo dos mesitas más y me encantó por su decoración evocadora y sencilla, con espejos que muestran retales de periódico antiguo, que hacen el local muy acogedor (a pesar de ser un restaurante con estrella michelín). Se divide en dos partes, una con los espejos y la otra más luminosa con paredes de ladrillo visto pintadas de blanco. En esta última zona es dónde nos sentamos nosotros y al ir de día, entraba una luz muy agradable a través de la gran cristalera que da a la entrada, así que con la luminosidad el local ganaba en informalidad….tal vez de noche con el juego de los espejos se cree una atmósfera más íntima y elegante, pero de día me pareció un local perfecto para disfrutar de una buena comida sin sentirte encorsetado.

La comida me pareció deliciosa, alejada de los típicos platos de restaurante hindú que se repiten una y otra vez (vindaloo, jalfrezi, dopiaza, tikka, etc), por lo que fue una comida llena de matices y sabores diferentes a lo usual, con unas salsas muy finas y unos chutneys y acompañamientos divinos.

Haced clic sobre el siguiente link para ver su carta: menú Trishna , y también varios menús degustación.

 

Clicad encima de las fotos si queréis agrandarlas y ver el nombre de cada plato…todo estuvo exquisito y a la altura de nuestras expectativas!

 

Como aperitivo de la casa te sirven una bandejita con pappadums (un snack crujiente en forma de oblea hecho de lentejas) con varias salsitas para acompañar. Los que hayáis visitado algún restaurante hindú, sabréis que esto es bastante común…sin embargo lo que no lo es, es que el chutney y las raittas sean caseras y con un sabor irrepetible. Como entrante pedimos unas brochetas de pato a la parrilla muy especiadas y picantes con chutney de piña fresca que combinaba a la perfección (la verdad es que estaban realmente picantes, pero el camarero ya nos lo había advertido), y un plato a base de calamar enharinado y especiado que me sorprendió muchísimo. Como principales tomamos unos muslitos de pollo que se deshacían en un curry de mangalore, y unas gambas tigre en curry de Goa y leche de coco, ambos de una finura y sutileza exquisitas. El postre fue lo que menos nos agradó, pero no porque no estuviera mal elaborado o no fuera una buena combinación, sino porque a veces no todo es del agrado de uno…sin significar nada malo hacia el plato en sí.

El servicio fue impecable y nuestro camarero nos recomendó en todo momento y advertía del grado de picante de los platos.

Disfrutamos muchísimo, salimos encantados y aunque fueron 60 euros por persona (sin vino), nos parecieron más que bien pagados. Tal vez nuestro bolsillo no nos lo permitiría cada semana, por eso tal vez sea bueno no tenerlo cerquita de casa, porque sino sería una tentación enorme y un exceso para nuestro bolsillo!

 

 

DIRECCIÓN:

15-17 Blandford Street, Marylebone, Londres
+44 20 7935 5624
www.trishnalondon.com
Comer/cenar: entre 65-130 euros por persona
“Esto es tan sólo mi opinión, la de una comiliti más…tal vez tú no estés de acuerdo con ella, o tu experiencia haya sido diferente a la mía y sin duda eso es lo más bonito del mundo de la restauración, que cada uno tenemos nuestros gustos. Lo importante es respetarse”