Restaurante Koh: estupenda fusión tailandesa

Restaurante Koh: estupenda fusión tailandesa
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Al igual que...
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Al igual que como todo en esta vida, nuestro paladar y nuestro concepto de la buena cocina cambia con el tiempo. Por eso ahora me hace gracia mi antigua obsesión por sólo considerar válida la cocina que encajara en el molde tradicional (o lo que yo consideraba como tal) de las nuevas cocinas que iba descubriendo. Cuando comencé a probar la gastronomía tailandesa, la hindú o la mexicana, me obsesionaba con encontrar el curry más auténtico y los tacos más tradicionales, y todo lo que no se ajustara a ese perfil, simplemente lo descartaba. Supongo que tan solo repetía lo que había visto desde pequeña, ya que mis padres me enseñaron a valorar la buena cocina tradicional mallorquina hecha en las casas con tiempo y mimo. Y ese fue el motivo por el que hace casi diez años, cuando por primera vez probé el resaurante Koh, no encajó con lo que yo buscaba. Simplemente todavía no estaba preparada.

Sin embargo, hoy veo la fusión como el siguiente paso: el paso para reconvertir una base tradicional (muy mimada y ya de por si deliciosa) en algo sorprendente lleno de nuevos matices con los que disfrutar. Y por eso hoy estoy aquí de nuevo, redescubriendo un local que aporta algo diferente a lo esperado en la cocina tailandesa. Ahora soy capaz de valorar mucho más su saber hacer, ya que sólo cuando entendemos y conocemos la tradición, podemos construir con fundamento sobre ella.

“Para los que ya conozcáis los sabores tailandeses y queráis ir un pasito más allá, os recomendamos ir a probar la estupenda cocina fusión que sirven en Koh. Su carta, cortita pero intensa, tiene elaboraciones de diferentes países del sud-este asiático a las que añaden su toque personal y consiguen que uno disfrute con cada bocado.”

Koh es uno de los grandes clásicos del barrio de Santa Catalina (lleva más de quince años abierto) y durante las cenas el local siempre está lleno. Por eso llamar para reservar es casi obligado cualquier día de la semana y es la muestra de que es uno de los favoritos de una zona donde las aperturas y cierres de nuevos locales nunca cesa. Además durante varios meses abren los mediodías, ofreciendo una versión recortada de su carta de la noche.

El local tiene una decoración muy sencilla, pero el hecho de estar ubicado en una planta baja del barrio ya le confiere todo el encanto que le hace falta. Combinan mesas bajas y altas, y sus paredes de marés con techos altos y lámparas de mimbre son suficientes para darle al local personalidad propia y que nada más sentarte te sientas cómodo y acogido, a pesar de que en una primera sensación el sitio pueda parecer un poco austero.

 


Su carta no es muy extensa, pero todo lo que tienen merece mucho la pena. Además de curries thai, también los tienen malayos e indonesios, pero sin duda para nosotros su especialidad son los entrantes. Tanto, que incluso podríamos pedirnoslos todos y disfrutar solamente de estas “pequeñas” delicias. Creo que han conseguido aúnar el espíritu del sudeste asiático con su propio saber hacer, y todo ello basado en ingredientes de primera que encuentran en el mercado de Santa Catalina.


 

Clicad encima de las fotos si queréis agrandarlas y ver el nombre de cada plato… probablemente en vuestra próxima visita haya alguno que no esté, ya que la carta va cambiando a menudo, pero su calidad siempre se mantiene!

 

Para empezar, cualquiera de sus entrantes es una buena elección…o por qué no, pedidlos todos! Os puedo asegurar que sus rollitos de pato y mangosus empanadillas de pollo con tamarindo o de pescado y langostino, y sus wontong rellenos de ternera panaeng os van a robar el corazón. Su secreto ibérico con pomelo es uno de mis favoritos, ya que es un corte muy jugoso y con bastante grasita entreverada, que queda perfectamente equilibrado por la acidez del pomelo y el dulce de las partes más tostaditas de su caramelizado. Las costillas glaseadas al estilo koreano se deshacen en la boca con un toque dulzón delicioso y la ensalada de pato crujiente con mango es ideal para los que queráis algo fresco y rico a la vez.
A pesar de que como plato principal, yo sigo prefiriendo curries de corte más tradicional,  no se puede negar que los suyos son de muy buena calidad y que tienen sus fieles seguidores desde hace años. Las carrilleras del curry rendang se deshacen en la boca, y para el resto de mi familia el curry rojo con confit de pato es el preferido. Las raciones no llevan el arroz incluído, pero una canastita de las suyas es suficiente para compartir entre dos. Además también hacen verduritas al vapor que son un acompañamiento perfecto.

Para finalizar, no os podéis perder su ganaché de chocolate con parfait de chocolate blanco y cacahuetes. Es uno de los mejores postres golosos que he probado últimamente. Su helado de miso con caramelo salado y cacahuete tiene un gusto muy divertido. Y si os apetece probar un sabor nuevo y diferente, pedid su mousse de pandang con piña (el pandang son unas hojas verdes que se usan mucho en Indonesia y otros lugares del sudeste asiático, y que tienen un sabor muy característico. Después de haberlo probado en diferentes ocasiones, a mí todavía me sigue sabiendo algo raro, pero definitivamente es muy interesante!)


El servicio es joven y agradable, y aunque los días de más trabajo la cocina puede ir un pelín lenta, la espera vale la pena. Normalmente uno sale entre 25 y 30 euros por persona (sin vino) comiendo bien, así que lo considero una relación calidad-precio más que justa por lo que sirven. Si pedís cócteles o cervezas de importación, la cuenta subirá un poco (como pasa normalmente cuando uno se anima con las bebidas especiales), pero creo que son el complemente perfecto para una noche diferente.

Espero que os animéis a visitarlo, para nosotros el panorama de la comida tailandesa en Palma no estaría completa sin un lugar como Koh. Si ya conocéis la comida de corte más tradicional y os estáis empezando a aburrir de los mismos platos de siempre, una visita a este local es el soplo de aire fresco que necesitáis.

 

DIRECCIÓN:
Carrer de Servet nº15, Santa Catalina,Palma

+34 971 28 70 39
www.kohmallorca.com
Cenar/comer:  25-30 euros por persona
Conviene reservar
 
“Esto es tan sólo mi opinión, la de una comiliti más… Tal vez tú no estés de acuerdo con ella, o tu experiencia haya sido diferente a la mía y sin duda eso es lo más bonito del mundo de la restauración, que cada uno tenemos nuestros gustos. Lo importante es respetarse”