Fotoreceta: paso a paso de empanadas de pasta dulce

Fotoreceta: paso a paso de empanadas de pasta dulce

Hace ya un añito de que os dejaba el truco y receta para hacer crespells y rubiols, y casi sin darme cuenta la Semana Santa ha vuelto a llegar para reunirnos de nuevo alrededor de una mesa llena de empanadas.  Realmente no hay regla alguna que impida prepararlas en otra época del año, pero en mi familia no tenemos costumbre de hacerlas en otro momento, ni siquiera comprarlas ya hechas de la panadería. Y probablemente por eso nos saben tan bien, porque las cosas que se hacen esperar siempre saben mejor.

En Mallorca, cada familia suele tener su receta “de siempre”, aunque con las nuevas generaciones y gustos cada día surgen estupendas opciones que nos sorprenden: empanadas negras rellenas de sepia para darles un toque gourmet, rellenas de verduritas salteadas y sin manteca para los veganos, de pollo con cebolleta para los que no les gusta el sabor del cordero y un largo etc de nuevas opciones… Sin embargo en casa siempre acabamos haciendo las mismas año tras año: de pasta dulce que se desmorona con cada bocado y con un relleno sencillo de sobrassada de la buena, un poquito de panceta  y carne bien salpimentada. Supongo que es porque buscamos ese mismo sabor que a cada bocado nos reconforta y recuerda a todas las Semanas Santas vividas.

“Lo que más me gusta de las festividades es que cada fecha trae sus recetas típicas. Y en estos próximos días va a ser el turno de las empanadas: las reinas de la Semana Santa en la isla.”

Para nosotros la clave está en la masa, de ahí que sólo os deje la receta de ésta. Para el relleno, nosotros simplemente salpimentamos bien los trozos de paletilla de cordero para que esté sabrosa, cortamos trocitos de panceta bien pequeñita y le añadimos un buen pellizco de sobrassada casera antes de tapar la empanada, que impregnará de su sabor y tono rojizo la parte de la masa que la toque.


La pasta dulce les ofrece un contraste único, y es difícil encontrarlas en las panaderías, supongo que porque son más difíciles de formar que las saladas. Es más quebradiza y se deforma en el horno más fácilmente, pero el pequeño esfuerzo extra vale la pena. Espero que viendo las fotos os sea fácil seguir la receta y por si acaso, os dejo este vídeo de dos minutitos para que veáis que son más fáciles de hacer de lo que uno piensa: un par de bolsas de plástico, un poquito de papel de cocina y unas agujas harán que os salgan unas empanadas de pasta finita y deliciosa.


 

Ingredientes para masa de 30-40 empanadas pequeñitas (quedan más monas y fáciles de comer):

1 kg de harina floja

250 gr de manteca

220ml de leche entera

220ml de aceite de oliva

2 yemas de huevo

200 gr de azúcar blanca granulada

No tenemos que olvidarnos que aunque los ingredientes de la masa son muy básicos, utilizar un relleno de calidad marcará la diferencia entre unas empanadas buenas y otras buenísimas.


IMPORTANTE: Algo muy importante es que hay que intentar hacer la cajita de la empanada lo más fina posible, para que al comer sea agradable al morder y no nos encontremos una masa demasiado gruesa. Ayudaos con una bolsa de plástico para que os quede finita y evite que se os raje al despegarla. Tampoco os saltéis el paso de ponerles papel de cocina antes de hornear, porque sino a los diez minutos de estar expuestas al calor, tendréis un pegote relleno de carne, en vez de una bonita empanada.


Clicad encima de las fotos si queréis agrandarlas y ver el paso a paso…

1) Poned todos los ingredientes líquidos (manteca, aceite, huevos, leche y huevos) y el azúcar y mezcladlo todo bien.

2) Añadid la harina a la mezcla en un bowl grande, y amasad hasta que todos los ingredientes estén más o menos incorporados.

3) Espolvoread con un poco de harina una superficie, y comenzad a amasar hasta que la masa quede de una textura homogénea. Como veréis en las fotos, no se necesita mucho amasado, y además es una masa muy fácil de trabajar gracias a su alto contenido en grasa que evita que se os pegue a las manos.

4) Una vez esté la masa lista, preparad una bolsa de plástico de las que usan para meter bocadillos y abridla por sus lados.

5)Haced una bolita de masa con las manos (el tamaño dependerá de lo grandes que queráis que os salgan las empanadas), formado un pequeño cuento y luego apoyadla sobre la bolsa. Id afinando las paredes con los dedos y girad la bolsa para facilitarlo. Para hacer la tapita, coged otra bolita, pasadle el rodillo y veréis cómo este truquito de la bolsa os ayudará a poder estirarla muy fina (de unos 2 mm) sin que se rompa.

5)Luego rellenad las empanadas con los trozos de carne (que previamente habréis dejado escurrir), luego añadidle unos trocitos de panceta y por último la sobrassada.

6)Cerradlas con la tapa y hacedles unos pellizquitos para cerrarlas con gracia. Por desgracia la masa dulce es más difícil de moldear que la salada, por lo que no se consiguen bordes tan bonitos.

7)Ahora envolved las empanadas con tiras de papel de cocina y fijadla con un alfiler.

8) Pinchad la tapas para que el vapor de la carne salga sin rajarlas. Podéis aprovechar para hacer agujeros de diferente manera para distinguir los rellenos. En casa hacemos de cordero y de pollo, y así es fácil saber cuál es cuál.

7)Id colocando las empanadas terminadas sobre papel de cocina en la bandeja de horno  sobre la bandeja de horno y horneadlas hasta que la masa esté doradita a 180ºC y la carne cocina. El tiempo dependerá mucho de vuestro horno, pero lo ideal son 40 minutos.

8)Antes de que estén completamente cocidas, sobre los 20 minutos, quitad la tira de papel que las rodea para que se terminen de cocer bien y poder reutilizar el papel para la siguiente tanda.

Realmente el resultado vale la pena, cuando déis el primer mordisco y notéis cómo la crujiente masa se desmorona en la boca, entenderéis el por qué. Así que no dudéis en poneros manos a la masa estas fiestas junto con los vuestros. Lo ideal es comerlas el mismo día y el día siguiente como mucho, pero si habéis hecho demasiadas no os preocupéis: en Semana Santa vuestros familiares y amigos estarán haciendo cola para que las compartáis con ellos.

 

 

“Esto es tan sólo mi opinión, la de una comiliti más… Tal vez tú no estés de acuerdo con ella, o tu experiencia haya sido diferente a la mía y sin duda eso es lo más bonito del mundo de la restauración, que cada uno tenemos nuestros gustos. Lo importante es respetarse”