6 Desayunos para darse un homenaje en Palma (o cerquita)

6 Desayunos para darse un homenaje en Palma (o cerquita)

Siempre he sido muy dormilona, y eso es incompatible con un buen desayuno a primera hora. Y es que querer apurar esos cinco o diez minutillos más en la cama, hacen que luego uno sólo tenga tiempo para un vaso de zumo rápido antes de salir de casa (o a veces ni eso!). Por eso, cuando tengo tiempo, no hay nada que me pareza más placentero que un super desayuno. Por suerte para mí, en los últimos tiempos en Palma, han ido abriendo cafeterías y locales que se especializan en auténticos festines matutinos

Así que aquí os voy a dejar una lista de mis sitios favoritos para ir a darme un homenaje esos días en que quiero empezar con buen pie y romper con la rutina diaria. Como veréis todos son muy diferentes entre sí y cada uno de los locales ofrece algo único. Por eso mismo este post no es un TOP convencional donde estén ordenados de bueno a mejor, sino que todos están al mismo nivel. Simplemente hay días en los que que uno se levanta con ganas de croissants…y otros de tortitas.

 


“DE LAS MEJORES TARTAS EN TODA PALMA”

DÓNDE? Rosevelvet Bakery (c/ Misión nº15)

Definitivamente, las tartas que preparan en Rosevelvet Bakery son estupendas, y aunque no he probado todos y cada uno de los locales que ofrecen tartas caseras en Palma, mi búsqueda acaba en esta pequeña y sencilla cafetería: frescura, ingredientes de calidad y buena mano. No esperéis pasteles de diseño con brillos y artificios, sino porciones de tartas de verdad, hechas caseras, con mucho mimo, y que junto a un buen té o café os quitarán todos los males. Las hemos probado casi todas, y se hace muy difícil elegir, así que lo ideal es que vayáis unos cuantos y podáis compartir entre todos. La tarta de zanahoria con frosting de queso crema es especiada y húmeda, su cheesecake aterciopelada, la tarta de crema de limón lleva un merengue italiano denso y dulce que hace de contrapunto ideal a la acidez del limón. Y no subestiméis su tarta de crumble de pera y plátano, porque a pesar de no ser visualmente tan espectacular como el resto, es una de nuestras favoritas. Incluso disfruto de su redvelvet (aunque no he sido jamás muy fan) porque siempre está fresca, su buttercream es casero y en la boca todo queda muy jugosito.

Realmente no se puede pedir más… o tal vez sí, porque también preparan unos sandwiches salados estupendos durante toda la mañana. El de pastramy es mi perdición, con queso provolone, sauercraut y mahonesa con mostaza (de los poquísimos lugares en que se encuentran aquí), su bagel con pechuga de pollo, brie y chutney también es delicioso y si preferís algo más clásico, el de jamón ibérico o el de huevos poché con aguacate siempre cumplen. El pan de sandwich lo hacen ellos, y eso se nota en el gusto y textura, así como sus mermeladas caseras.

Su selección de tés e infusiones está muy mimada y disponen de cafés de diferentes procedencias que muelen y preparan al momento para sacarles el mejor aroma. Eso sí, es un sitio donde todo lleva su tiempo, no desesperéis: cuando el festín llegue a la mesa entenderéis el por qué de la espera.

El precio depende bastante de lo que pidáis, obviamente unas tostadas con café no cuestan lo mismo que si uno se pide un sandwich completo con zumo, té y tarta para finalizar. Así que supongo que se puede desayunar desde los cinco, hasta los quince euritos si hacéis el completo. Eso sí, os aseguro que será un brunch en todas las condiciones (desayuno y comida todo en uno).

Horarios: De 9 a 18h de L-J / de 9 a 16:30h V / y de 10 a 14h los sábados / Cerrado Domingo

Precio: De 5 a 15 euros por persona


“DESAYUNOS DELICIOSOS Y SALUDABLES POR IGUAL”

DÓNDE? La Molienda (c/ del Bisbe Campins nº11)

La Molienda, con su decoración retro y su ambiente hipster, es uno de los locales de moda en Palma. Sin embargo no os penséis que es de esos lugares que sólo triufan por su look, en absoluto! Su equipo prepara desayunos saludables, super deliciosos y con una buenísima relación calidad-precio, y eso es realmente la clave de su éxito. Ofrecen el equilibrio perfecto, con desayunos cargados de vitaminas y estupendas opciones vegetarianas y veganas, que se disfrutan como las que más y que te cargan de energía saludable para el resto del día.

Es uno de los pocos locales donde encontraréis porridge en Palma, y lo ofrecen tanto en versión dulce con frutas y canela, como en opción salada. Su yogurt de oveja con granola y frutas frescas también es ideal, y su bollería intenta ser lo más fresca y saludable posible, con  bizcochos jugosos en los que intentan no pasarse con el azúcar, unos bollos de canela y pistacho fresquísios y esponjosos por dentro y unos croissants integrales de primera.

También ofrecen tostadas de pan mallorquín con diferentes ingredientes, aunque para mí la estrella de la casa es su bollito de xeixa con tomate, aguacate y huevo poché. El bollito tostado absorve el aceite de oliva y junto con el aderezo que le ponen, queda sabrosísimo (yo he intentado algo parecido en casa y no consigo que me queden así de sabrosos!) y la textura tierna del pan es ideal para el huevo, que siempre está en su punto. Es cierto que las tostadas os salen a unos tres euros, mientras que el bollito a seis, pero en mi opinión la diferencia vale muchísimo la pena (sin desmerecer a las tostadas normales, que también están muy ricas).

Y si sois cafeteros, su café será vuestra perdición. Muchos lo consideran el mejor café en Palma…y por algo será.

Horarios: De 9 a 17h de L-V / y de 10 a 14h los sábados / Cerrado Domingo

Precio: De 5 a 10 euros por persona

(Se pide y se paga en barra)


 

“TOP CROISSANTS Y NAPOLITANAS EN UN AMBIENTE CHIC MALLORQUÍN”

                                             DÓNDE? Llúis Perez Pastisser (C/ Bonaire nº14)

Hechos artesanalmente, crujientes, ligeros por dentro y con delicioso sabor a mantequilla….así son los croissants y napolitanas que elabora Lluís Pérez Pastisser. Para mí son sin lugar a dudas los mejores de Palma y os recomiendo encarecidamente que un día que estéis de compras o de paseo por el centro vayáis a desayunarlos y comprobéis vosotros mismos por qué son tan especiales. Encontrar unos auténticos croissants artesanales como los de Lluís, entre tanta bollería congelada industrial, hacen que a uno se le escapen las lagrimillas de emoción. Son realmente tan buenos, que algunas cafeterías de la zona se abastecen de ellos, aunque para mí nada tiene más magia que comerlos donde los elaboran originalmente.

También tienen algunas cocas saladas con ingredientes de temporada para completar el desayuno. Y si sois del dulce, no podréis apartar la mirada de su expositor de pasteles de diseño. Todos están ricos, pero para mí su milhojas de crema y frutas es un pecado mortal. Según la temporada los hacen con higos o fresas, y las capitas super crujientes de hojaldre, contrastan de una manera perfecta con las de crema.

El local está decorado con un estilo mallorquín de diseño, ideal para la zona, y su gran fachada acristalada hace que el interior siempre esté lleno de luz. Abren incluso el fin de semana, por lo que podéis sorprender a los vuestros con un desayuno gourmet en casa. Y si en vez de para llevar, decidís desayunar en el local, os servirán el té y café en una vajilla preciosa. Para la calidad que ofrecen, creo que sus precios son estupendos y la bollería no es más cara que la que podáis encontrar en cualquier otro lugar. Desayunar un buen café y un croissant os costará alrededor de unos tres euritos, y si queréis sumarle algo salado o un pastel, no pasaréis de los siete u ocho.

Horarios: De 9 a 20h de L-V / y de 10 a 14h los sábados y domingos

Precio: De 3 a 10 euros por persona

 


“SABORES LEJANOS DIGNOS DE LAS MIL Y UNA…MAÑANAS”

DÓNDE? Simply Delicious by Ronnen (Plaza de la Navegación nº5)

Si tenéis ganas de algo diferente y os apetece descubrir el desayuno típico israelí, Simple Delicious by Ronnen es vuestro local! Una corta pero intensa carta os descubrirá lo que es el Shackshuka (una sartenada de huevos escalfados con salsa de tomate y especias) y diferentes combinaciones de hummus (crema de garbanzos y tahini) servido con falafel, verduras o carne, que sirven con pan de pita para acompañar. Todo lo elaboran desde cero allí mismo, y usan ingredientes de primera y ecólogicos dentro de lo posible. Además de la carta habitual, suelen tener platos del día por si uno quiere animarse a probar más cositas y convertir el desayuno en un brunch redondo: wraps con diferentes rellenos, burekas de pasta filo rellenos de queso y diferentes vegetales, y  bebidas e infusiones ideales para acompañarlo todo.

El local es precioso, decorado con un estilo muy hippy, con enormes mandalas colgando de las paredes y un estilo muy relajado y acogedor. Y aunque es cierto que a veces el servicio puede ser un poco serio (suelen estar siempre a tope), en mi opinión vale la pena ir a probar su comida y disfrutar de una mañana diferente con un aire oriental.

Horarios: De 9 a 18h de L-S ( y los desayunos son hasta las 12h) / Domingos cerrado

Precio: De 10 a 15 euros por persona


“A QUIÉN NO LE APETECEN UNAS DELICIOSAS TORTITAS PARA DESAYUNAR?”

DÓNDE? Rolling Ice Cream (C/ Ciceró nº10)

Conocéis a alguien a quien no le gusten las tortitas? Porque yo no. Y es que empezar la mañana cargado de la energía que te aporta un plato de pancakes con fruta fresca y sirope de arce es indiscutiblemente uno de los desayunos más populares que hay (también los sirven con miel, mermeladas o chocolate para los más golosos), y sin embargo muy poquitos son los locales donde las preparan en Palma. Descubrí casualmente la cafetería Rolling Ice Cream en Instagram, y sus fotos no defraudaron.

Es un local no muy grande, con una pequeña terraza con vistas a la playa de Can Pastilla (id prontito por la mañana si queréis coger mesa fuera). Y aunque no están en primerísima línea, a menos de cincuenta metros encontraréis el paseo frentre al mar para poder bajar las calorías del festín matutino previo. No sé qué opinaréis vosotros, pero para mí ésto es una estupenda manera de pasar un domingo por la mañana.

Además de las tortitas, también preparan gofres, crêppes y tienen un expositor con varios tipos de cereales. Para los que seais más del salado, también hacen tostadas con diferentes embutidos a escoger. Las que llevan jamón serrano, rúcula, queso de cabra y miel son nuestra perdición, porque a pesar de que el jamón no sea un “jamonazo”, la mezcla de todo con el pan crujientito y recién tostado es estupenda, y por el precio que tiene no se puede pedir más. Otra de sus especialidades son los deliciosos bowls de açaí, que es una baya de origen brasileño super saludable (tiene más proteínas incluso que el huevo, un montón de vitaminas y fibra), que sirven triturada como si fuera un smoothie sobre el que ponen fruta fresca y muesli.

Siempre son muy agradables y el local es cómodo y sencillo, ideal para desayunar de forma distendida con una relación calidad-precio muy buena. Nosotros solemos pedir siempre para compartir y así probar un poquito de todo: con unas tortitas y unas tostadas completas, dos zumos de naranja natural y uno de sus bowls de açaí o de queso batido con fruta y miel, salimos a unos diez euros por persona con un desayuno para campeones.

Horarios: De 9:30 a 13h y de 16 a 20:30h de L-D / Cerrado los JUEVES

Precio: De 4 a 10 euros por persona

 


“EL MEJOR DESAYUNO DEL MUNDO (Madrid fusión 2004)”

DÓNDE? Terraza Hotel Maricel (Crta. Andratx nº11)

En el 2004 se le otorgó al desayuno que sirven en el hotel Maricel el título al “Mejor desayuno del Mundo”. Y aunque es cierto que ya ha pasado bastante tiempo desde entonces, y que ese título a mi parecer es un poco desproporcionado, no se puede negar que la experiencia de desayunar a lo largo de seis diferentes y completos pasos (entre dos y tres horas), sobre una terraza tan impresionante como la del Hospes Maricel, es algo único. El primer paso es una degustación de zumos varios, el segundo una selección de chupitos con diferentes frutas y elaboraciones dulces y en tercer lugar sirven varias mantequillas aromatizadas (dulces y saladas) para degustar con tostadas. Luego ya viene un cuarto paso con diferentes bocaditos salados, que en nuestro caso fueron tostadas con jamón ibérico, mini ensaïmadas de sobrassada, vasitos de mousse de foie, pan casero de morcilla, brochetitas de chistorra con pasta kadaiffi y alguno más que se me queda en el tintero. El último paso antes de la degustación de café e infusiones con mini dulces, fue un huevo poché con calabacín sobre una suavísima crema de patata.  El desayuno va cambiando algunos elementos por temporadas, así que tal vez cuando vayáis vosotros, no sirvan exactamente lo mismo.

Pero como todo lo bueno, ésto tiene un precio: 48 euros por persona. Es cierto que es bastante alto por un desayuno (realmente desayuno-comida), pero en este caso lo ideal es pensar en ello como una experiencia en conjunto: entorno privilegiado, servicio exclusivo, paz y tranquilidad, vistas estupendas y todo ello acompañado de un estupendo desayuno. Realmente empezar así el día, hace que uno se sienta de vacaciones y rompa la rutina del día a día.

Y aunque si tuviera que escoger personalmente, este desayuno no sería mi primera opción de la lista, creo que es una experiencia que todos deberíamos disfrutar en nuestra propia isla, al menos una vez en la vida.

Horarios: Todos los días / lo ideal es empezar sobre las 10-10.30h, ya que el desayuno dura un par de horas

Precio: 48 euros por persona

Necesaria reserva al menos con 24h de antelación


 

En fin, como he dicho antes, ahora mismo Palma está repleta de estupendos sitios para ir a desayunar, y en este listado se me han quedado muchos en el tintero, y muchos otros que tengo pendientes por probar.

Pero de momento creo que tenéis trabajito, y espero que las fotos os inspiren a daros un homenaje matutino en los próximos días. Os aseguro que empezar así una mañana cualquiera, os pondrá una sonrisa de oreja a oreja sea cual sea el pie con el que os hayáis levantado.

“Esto es tan sólo mi opinión, la de una comiliti más… Tal vez tú no estés de acuerdo con ella, o tu experiencia haya sido diferente a la mía y sin duda eso es lo más bonito del mundo de la restauración, que cada uno tenemos nuestros gustos. Lo importante es respetarse”